VALPARAÍSO, CHILE.- Un enorme incendio se desató en los cerros de Rocuant y San Roque, en la región chilena de Valparaíso, y se extendía rápidamente a sectores poblados. Cientos de personas se vieron obligadas a dejar sus viviendas y perdieron la totalidad de sus pertenencias y, muchas, a sus mascotas. Al menos 40 hectáreas estaban afectadas, el martes, por el siniestro, según la agencia ANSA, mientras el fuego amenazaba a algunas líneas de suministro eléctrico de la ciudad.
Según el alcalde Jorge Sharp, los fuegos tuvieron un origen intencional. “Alguien, ya sea una persona o grupos de personas, quiere ver destruido a Valparaíso”, consideró Sharp luego de participar en la reunión del comité de emergencia junto con el intendente regional, Jorge Martínez, y varios ministros del Gobierno chileno.
Las zonas afectadas son de las más populosas de Valparaíso, cuyos vecinos, que se preparaban para la noche de Navidad, debieron, en cambio, enfrentarse al fuego junto a 550 bomberos de 54 unidades de siete ciudades de la región.
El ministro del Interior, Gonzalo Blumel, cifró en 150 las viviendas afectadas. “Valparaíso no tuvo, ni ayer ni hoy, una feliz Navidad”, consignó Sharp.
El gobierno chileno tomó la decisión de brindar asistencia a las familias afectadas por la destrucción. El presidente, Sebastian Piñera, manifestó su preocupación en Twitter: “Lamentamos profundamente el incendio que afecta a tantas familias (...) sobre todo en vísperas de Navidad”.
Las autoridades municipales crearon un centro de acopio de agua, comida y otros insumos básicos en un colegio de Valparaíso para las personas evacuadas, que fueron trasladadas a dos albergues. (Télam-Reuters)